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¿Qué ver en Zaragoza en dos días?

Te coges dos días de fiesta y los quieres aprovechar. Se te cruza un finde la idea de irte de escapadita. Y ya sea por los trenes, por el Tiempo, por un Reel de Instagram, un Tiktok o porque tu tía Paqui es de aquí decides venirte a Zaragoza a conocer la ciudad. Puede ser una opinión poco imparcial pero oye, ¡buena idea!

Coges tu coche, tu tren o tu avión y te plantas de Zaragoza. Pero ahora la pregunta del millón: ¿y ahora qué?

Tranqui, que para eso estamos nosotras. Aquí te dejamos un mini itineario de dos días lleno de cositas que ver, cositas que hacer y cositas que comer para que cuando llegues a tu casa sientas que has exprimido estos dos días al máximo, y quizás, solo quizás, te hayas enamorado un poquito de esta ciudad tan maravillosa y quieras volver en el futuro para disfrutarla de nuevo ;)


Día 1

Antes de empezar, si no te apetece leer y quieres que te solucionemos fácil tu primera mañanita por Zaragoza solo tienes que apuntarte a nuestro freetour "la Zaragoza Milenaria", porque te damos una vuelta por el casco histórico explicándote nuestra historia, arte, gastronomía y también te damos consejitos sobre qué hacer y dónde comer. Ni tan mal :)

(Ya nos perdonarás la cuña publicitaria pero somos guías turísticas y tenemos que ofrecer nuestros servicios. Al César lo que es del César.)



Ahora sí que sí, empieza el día 1.


Plaza del Pilar


Este es el lugar más obvio por el que empezar. Te recomendamos que para llegar hasta ella pasees primero por calle Alfonso I, la más icónica de Zaragoza, con una estética marcada de la segunda mitad del siglo XIX.



Aquí, además de encontrarte la plaza peatonal más grande de la UE, podrás visitar nuestro edificio más emblemático: la Basílica-Catedral de Nuestra Señora del Pilar. Su gran tamaño y majestuosidad no dejan indiferente a nadie, pero ¡no te quedes fuera! La capilla de la Virgen del Pilar y su precioso retablo renacentista te esperan dentro (entre otras muchas cosas). Para descubrir todos sus secretos y su museo, nosotras te recomendamos nuestra visita guiada.



Pero toda esta zona tiene mucho más que ofrecer. Te recomendamos que vayas hacia la derecha, verás dos edificios que a primera vista parecen similares pero no lo son, ni siquiera en estilo y época. Te hablo del Ayuntamiento de Zaragoza y la Lonja de Mercaderes. Una construida en el siglo XVI, el otro en el siglo XX, pero los dos en un estilo que marcó la ciudad: el Renacimiento.


Plaza de la Seo


Aunque parezca una extensión de la plaza del Pilar, habrás llegado a otra diferente. Y es que el edificio que le da nombre es sin duda alguna una de nuestras joyas ocultas a simple vista: La Catedral del Salvador. Pero supongo que ya te habrás dado cuenta que la llamamos de otra forma, Seo. No te preocupes, que significa lo mismo: Catedral.



La Seo es uno de los monumentos con más historia y belleza de todo Aragón. Catedral de reyes, fundada en el siglo XII y acabada por mudéjares, tiene el honor de encontrarse en el listado de Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO. (Y sí, también tenemos visita a la Seo y su museo).



Pero además de la catedral suponemos que te fijarás en un curioso cubo de alabastro con una fuente. Eso es el Museo del Foro romano, que se encuentra justo debajo de la plaza. Forma parte de la ruta romana museística de Zaragoza, pero si tienes que ver uno nosotras recomendamos el teatro romano.


El Tubo


Muy cerquita del teatro romano, justo entre calle Alfonso y calle Don Jaime, que cruzan el casco histórico verticalmente, tienes una de las zonas más importantes para disfrutar Zaragoza: El Tubo.

Y es que esta ciudad no le tiene nada que envidiar a otras con el tema del tapeo. El nuestro es una mezcla entre norte y sur de España, así que aquí encontrarás bares pequeños llenos de tapitas y pintxos y otros más grandes donde podrás tomarte unas raciones, pero la gran mayoría de las veces tendrás la opción de ambas en todos.

El Tubo es un lugar excelente para conocer la gastronomía aragonesa en pequeñas dosis (Conoce nuestras recomendaciones), ya que lo tradicional aquí en saltar de bar en bar. Eso sí, ten en cuenta que el tapeo es uno de los pasatiempos favoritos de los maños así que muchas veces lo mejor es ir prontito para el vermú, encontrar un bar vacío y quedarte en él porque seguro que se llena.


Si esto te agobia mucho siempre puedes quedarte cerquita del teatro romano, en la plaza Nolasco, donde también tienes bares para tapear pero también comer, con terracita incluso si te apetece disfrutar del solecito.


Museo del Teatro Romano


Marcharse de Zaragoza sin conocer su pasado romano debería ser pecado. Por suerte para ti, el Museo del Teatro es uno de los mejores de toda España. Y es que en él, además de poder pasearte por las ruinas del edificio, podrás aprender sobre Cesaraugusta y sus habitantes, cómo vivían el ocio, cómo funcionaban estos edificios de espectáculo...¡y mucho más!




Puente de piedra


Mucha gente no lo sabe, pero Zaragoza tiene unos atardeceres preciosos. El sitio predilecto para verlos en el puente de piedra. Por cierto, oiréis por ahí que es un puente romano pero eso no es verdad, fue construido en el siglo XV así que, técnicamente, es medieval.

Desde aquí podrás llevarte una de las postales más bonitas que la ciudad tiene: el Pilar con el atardecer de fondo y todos sus colores reflejados sobre las aguas del Ebro. (Un truquito de local: pasa de largo el balcón de la Cruz, es donde más se acumula la gente y las fotos salen mejor desde más lejos)



Y ya que estás en esa zona, te invitamos a que cruces del todo el puente y te acerques al Balcón de San Lázaro para descubrir con nosotras el lado oscuro de nuestra historia en nuestra visita nocturna: La Zaragoza Sangrienta.




 

Día 2


Desayuno


Suponemos que ya te habrás dado cuenta de que en Zaragoza somos de buen comer y ya sabes lo que dicen: el desayuno es la comida más importante del día.

Estás de suerte porque en pleno casco histórico tienes plazas preciosas con cafeterías llenas de encanto y por supuesto, tremendos desayunos.

Para disfrutar de un buen café de especialidad acompañado de repostería riquísima (y todo local) te recomendamos que te acerques a la plaza del Justicia y a su cafetería homónima, el Justica Café. Y ya que estás por aquí, asómate la iglesia de San Cayetano, en la misma plaza, de barroco andaluz.




Plaza del mercado


Si vas hacia la izquierda llegarás hasta una plaza abierta donde se encuentran el Mercado Central, de estilo modernista, las murallas romanas y al fundador de la ciudad, Cesaraugusto. Pero, si miras hacia la plaza del Pilar podrás ver una iglesia con un aspecto y un nombre muy peculiares, San Juan de los Panetes. A su lado verás restos del torreón de la Zuda, de época musulmana.



San Pablo


Y ahora, sí que sí, con las pilas cargadas nos toca andar un poquito hacia uno de nuestros imprescindibles: el palacio de la Aljafería. Si vas cargado con maletas no te preocupes, que cerquita de plaza del Justicia tienes un sitio donde las puedes dejar con toda tranquilidad.

Para llegar hasta el palacio tendrás que cruzar el barrio de San Pablo, uno de los históricos. La ruta natural es por la calle Predicadores pero si has madrugado un poquito podrías desviarte hasta la preciosa Iglesia de San Pablo, patrimonio de la Humanidad mudéjar.

Sigue subiendo por calle Predicadores, por la que podrás ver retazos de una Zaragoza más antigua, con palacios renacentistas mezclados con edificaciones del siglo XIX hasta que llegues hasta una enorme plaza con un obelisco, plaza Europa. De aquí, busca el parque y sube hasta llegar al palacio.




Palacio de la Aljafería


Bienvenido al palacio musulmán más al norte de Europa. Pero es más que eso, pues en un milenio de existencia da para mucho. Palacio de reyes musulmanes y cristianos, sede de instituciones civiles y religiosas y hoy en día, de las Cortes de Aragón, la Aljafería es una máquina del tiempo que te lleva por la historia de Aragón desde los tiempos de Saraqusta hasta la actualidad.



¡Visítalo con nosotras en la visita más completa que existe al palacio!



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